¿Has estado trabajando muy duro?
Tú no tienes que hacer que las cosas sucedan. En realidad, no puedes hacer eso. Relájate. Suelta las riendas y deja que las cosas sucedan.
Tú no tienes que hacer que las cosas sucedan. En realidad, no puedes hacer eso. Relájate. Suelta las riendas y deja que las cosas sucedan.
El universo te ayudará abrirte. Hará todo lo que pueda por ayudarte y lo hará con amor, delicadeza y ternura.
Descubre cuán cansado(a) estás. Luego permite que tu cuerpo te cuente que necesita para volver a la vida y al amor.
Valora la alegría. La alegria es tu tesoro. Tú lo encontraste. Tú te lo ganaste. Es tuyo.
Comparte tu corazón con el mundo y les ayudarás a sanar a las personas con las cuales entras en contacto.
Confía en la guía que tienes ahora, actua de acuerdo con ella y seguirás siendo guiado.
Lo que creemos, decimos y vislumbramos puede volverse realizad. Este es uno de los poderes que estamos aprendiendo.
Llevemos con nosotros al amigo que conoce el arte de vivir con alegría, para que nos ayude a aprender lo mismo que él sabe.