El poder sanador de los animales

El poder sanador de los animales

Desde que era niña, siempre he sentido una conexión especial con los animales. Incluso en algún momento de mi vida quise estudiar veterinaria, pero por cosas del destino, después de salir del colegio mis intereses tomaron otro rumbo.  Sin embargo, hoy esa conexión se mantiene y pienso que mientras más acelerado va el mundo, más necesitamos el poder sanador de los animales.

No en vano, cada año se cuentan más hogares con al menos, un animal de compañía.  De acuerdo don el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) el 67% de los hogares colombianos tienen mascotas.

Y es que los animales han demostrado ser aliados fundamentales para nuestro bienestar. Diversos estudios han señalado que la interacción con animales mejora la salud física, mental, emocional y energética de las personas. Además, se genera una conexión profunda que va más allá de la simple compañía.

Pasear un perro, por ejemplo, fomenta el ejercicio regular, lo que ayuda a mejorar la circulación, reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y fortalecer el sistema inmunológico. Yo puedo dar fe de esta afirmación porque gracias a mi Katy, una perrita que me acompaña desde hace cuatro años, mi actividad física diaria incluye dos paseos de 15 minutos, uno en la mañana y otro en la noche.

Y como dice un estudio de la Universidad de Harvard los dueños de perros tenemos menos posibilidades de sufrir de presión arterial y nuestros niveles de colesterol son más bajos en comparación con quienes no tienen mascotas.

En el ámbito mental, la terapia asistida con animales hay muchos casos de éxito que han demostrado que los animales son eficaces en el tratamiento de la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático. La simple acción de acariciar a un animal reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés, y aumenta los niveles de oxitocina, la hormona del bienestar.

Bienestar emocional y energético

Por otro lado, el poder sanador de los animales responde también a la conexión emocional con la persona que lo tiene, que por lo general es profunda y transformadora. Además de compañía, ellos proporcionan amor incondicional. Investigaciones han señalado que la presencia de una mascota puede reducir la sensación de soledad y fomentar la interacción social, dos factores clave para la salud mental.

También puedo dar fe de estas afirmaciones porque llegar a casa después de un día difícil y encontrar en la puerta a ese animalito ladrando de alegría porque uno llega, te cambia inmediatamente tu estado de ánimo.  Como dicen por ahí “eso no tiene precio”.

Ahora si lo revisamos desde el aspecto holístico, los animales también influyen en la energía de las personas. Se cree que las vibraciones que emiten los animales pueden equilibrar los campos energéticos humanos, ayudando a liberar bloqueos emocionales y promoviendo una sensación de calma y armonía.

Responsabilidad y compromiso con los animales

Ahora bien, tener un animal de compañía también implica una gran responsabilidad. Antes de adoptar, es fundamental considerar el tiempo, los recursos y el compromiso emocional que debes asumir para el cuidado de ese ser que llegará a tu vida. Algunos aspectos a tener en cuenta incluyen:

  • Alimentación y salud: Garantizar una nutrición adecuada y visitas regulares al veterinario.
  • Educación: Tener paciencia y constancia para enseñar a tu animal de compañía a cumplir unas reglas básicas de convivencia en casa.
  • Ejercicio y socialización: Proporcionar un entorno enriquecedor que favorezca su bienestar físico y emocional.
  • Tiempo y dedicación: Brindar atención y afecto diariamente para fortalecer el vínculo con el animal.
  • Respeto y amor: Comprender que los animales son seres sintientes que merecen un trato digno y respetuoso.

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Los animales tienen el poder de transformar nuestras vidas de múltiples maneras:  en la salud, el bienestar emocional y el equilibrio energético. Sin embargo, su presencia en nuestro hogar debe asumirse como una responsabilidad a largo plazo, que asegure un entorno seguro y amoroso.

El poder sanador de los animales se manifiesta cuando existe un vínculo sagrado que se cultiva con amor incondicional y enriquece la vida de ambos, de manera extraordinaria.