Alimentarse con‑ciencia

La buena alimentación no empieza en la nevera, sino en la conciencia: en la forma en que habitamos el cuerpo, el sol, el sueño y hasta la relación con las pantallas. En el nuevo episodio de Heterodiversa, la coach en nutrición moderna y cambio de hábitos Nana Díaz propone mirar la comida desde una lógica distinta: menos calorías, más hormonas y más hábitos cotidianos.

La OMS y la OPS insisten en que una alimentación saludable, sostenida a lo largo de la vida, reduce el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Hablan de dietas basadas en alimentos frescos, mínimamente procesados, con frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y cantidades moderadas de grasas, azúcares y sal.

Nana Díaz coincide en la urgencia de prevenir la enfermedad, pero introduce un elemento fundamental que a menudo se pasa por alto: antes de revisar el plato, hay que revisar los hábitos que regulan nuestro sistema hormonal. Sin sueño reparador, sin exposición consciente al sol y con un entorno saturado de electromagnetismo, “aunque comas divino, no va a pasar nada”, advierte.

El sol como primer nutriente

Nana afirma que el primer “nutriente” que nos falta es el sol: vivimos bajo techo, trabajamos bajo techo, nos movemos bajo techo y hemos perdido la relación ancestral con la luz natural. La ciencia respalda parte de esta mirada: la luz diurna regula los ritmos circadianos y la producción de melatonina, hormona clave para el sueño y la reparación celular.

Así mismo, sugiere recuperar el hábito de “asolearse” todo0s los días, idealmente antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde, construyendo de forma gradual lo que se conoce como “callo solar” y aprendiendo a conocer el propio límite de exposición. Las recomendaciones oficiales recuerdan, sin embargo, la importancia de proteger la piel de radiación excesiva y combinar la exposición responsable al sol con otras fuentes de vitamina D y cuidado dermatológico.

Sueño, pantallas y hormonas

Otro eje del episodio es el impacto del sueño y del entorno electromagnético: celulares en la habitación, pantallas encendidas hasta tarde, wifi permanente y ruido digital que normalizamos. Estudios de salud pública muestran que la falta de sueño de calidad se asocia con mayor riesgo de obesidad, resistencia a la insulina y trastornos del estado de ánimo.

Nana propone una medicina preventiva basada en preguntas más que en pastillas: ¿a qué hora duermes?, ¿cómo comes?, ¿cuántas veces “mecateas” al día?, ¿cómo convives con tus dispositivos? Desde ahí invita a sacar el celular del cuarto, recuperar el reloj interno y entender la alimentación como parte de un sistema mayor de regulación hormonal y emocional.

Proteínas, grasas y el debate sobre las grasas

Mientras las guías de organismos como la OMS recomiendan que la grasa total represente entre el 20 y 35% de la energía diaria, con menos del 10% en grasas saturadas y menos del 1% en grasas trans, privilegiando aceites saludables y alimentos vegetales ricos en ácidos grasos insaturados, Nana cuestiona la cultura del miedo a la grasa.

Nuestra invitada, insiste en que “la base del plato deben ser proteínas y grasas”, dejando las verduras como “adornos” que aportan micronutrientes pero no la energía central. Su enfoque se apoya en el papel de ciertas grasas en la producción de estrógenos y en el equilibrio hormonal femenino, especialmente en la perimenopausia, una etapa que hoy se reconoce cada vez más en la literatura médica. Aquí aparece un punto de debate: mientras la invitada reivindica grasas animales como la manteca de cerdo y la mantequilla tradicional, las directrices oficiales recomiendan sustituir grasas saturadas y trans por fuentes insaturadas como aceites de oliva, canola y frutos secos para reducir riesgos cardiovasculares.

Ultraprocesados, azúcar y aceites industriales

Hay un territorio donde Nana y la evidencia científica se encuentran: los ultraprocesados, el azúcar y los aceites vegetales refinados. Diversos informes oficiales vinculan el consumo excesivo de productos ultraprocesados —ricos en azúcar, harinas refinadas, grasas trans y aceites industriales— con mayor riesgo de diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

La invitada explica el “bliss point”, ese punto máximo de placer en el paladar diseñado en laboratorio para que queramos repetir un paquete, una gaseosa o un postre procesado. La OMS califica las grasas trans industriales como “tóxicas”, responsables de cientos de miles de muertes prematuras al año, y recomienda eliminarlas por completo de la cadena alimentaria. Frente al azúcar, Nana plantea alternativas como la estevia líquida con solo agua, la alulosa y el fruto del monje, insistiendo en la importancia de leer ingredientes y no quedarse solo en la tabla nutricional.

Bioindividualidad y escucha del cuerpo

El episodio también desmonta la idea de una dieta única para todos: “nadie puede comer igual al otro”, sostiene, apelando a la bioindividualidad. La investigación en nutrición personalizada respalda que factores como la microbiota, la genética, el nivel de actividad y el contexto psicosocial influyen en cómo respondemos a los alimentos.

Por eso, Nana sugiere que las decisiones —por ejemplo, dejar la carne roja o adoptar un veganismo estricto— se acompañen de analíticas de sangre y seguimiento profesional, para verificar si el cuerpo realmente está recibiendo lo que necesita. La invitación final es a dejar de “entregar” toda la responsabilidad de la salud al sistema médico y recuperar el poder de observar hábitos, emociones y elecciones cotidianas.

Te invitamos a ver el episodio completo

Este artículo recoge apenas algunos de los puntos importantes de nuestro episodio “Nana Díaz nos enseña a alimentarnos con‑ciencia”, disponible en el canal de Heterodiversa en YouTube. Si quieres profundizar en cómo recuperar tu relación con el sol, ordenar tus hábitos de sueño, entender el papel de las grasas en tu cuerpo y aprender a detectar ultraprocesados, azúcar oculto y aceites industriales en tu día a día, te invitamos a ver el video completo a continuación.

Es una conversación para quienes buscan una alimentación que no solo cuide el cuerpo, sino que alinee energía, emociones y conciencia, integrando ciencia, hábitos y espiritualidad cotidiana.