“Juntos somos más fuertes que el fenómeno de El Niño”

Hoy, el océano Pacífico se está calentando más de lo normal y, con él, se activan señales de alerta para Colombia: se avecina un nuevo episodio del fenómeno de El Niño, que podría ser de los más fuertes en décadas. La buena noticia es que no estamos indefensos. Lo que hagamos hoy en casa —con conciencia, amor y responsabilidad— puede marcar la diferencia en cómo atravesamos este ciclo climático. “Juntos somos más fuertes que el fenómeno de El Niño”

Qué es El Niño y qué tiene que ver contigo

El Niño es una fase cálida de un ciclo natural del clima llamado ENSO (El Niño–Oscilación del Sur). En palabras simples: una gran zona del océano Pacífico tropical se calienta más de lo habitual y eso cambia los vientos, las nubes y, en consecuencia, las lluvias y las temperaturas en muchas partes del mundo.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) explica que estos episodios aparecen cada dos a siete años, suelen durar entre nueve y doce meses y su intensidad se siente especialmente entre noviembre y febrero, aunque el impacto en las temperaturas se prolonga al año siguiente. En Colombia, el IDEAM señala que incluso cuando todavía no se declara oficialmente El Niño, las “condiciones tipo El Niño” ya alcanzan a disminuir las lluvias y a aumentar el calor en varias regiones del país.

Lo que puede pasar en Colombia

Las alertas del IDEAM indican que la probabilidad de que se consoliden condiciones tipo El Niño es alta para el segundo semestre de 2026 y podría superar el 90% hacia el último trimestre del año. Esto significa un escenario de menos lluvias y más calor en buena parte de la región Andina, Caribe y Pacífica, justo donde se concentra gran parte de la población y de los sistemas de acueducto y energía.

Ya se observan temperaturas superiores a los promedios históricos, menor nubosidad y reducción de lluvias en varias zonas del país, incluso antes de que El Niño se declare de forma oficial. Este contexto aumenta el riesgo de sequías, incendios de cobertura vegetal, estrés hídrico y afectaciones a la salud por olas de calor prolongadas, como han advertido el IDEAM y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.

Empresas Públicas de Medellín, EPM, también insiste en que de cumplirse los pronósticos, este podría ser el fenómeno más fuerte desde 1950, lo que refuerza la necesidad de prepararnos desde ya, sin alarmismo, pero con mucha consciencia.

Agua, energía y gas: recursos que también sienten sed

EPM recordó que El Niño, al estar asociado al calentamiento del Pacífico, suele reducir las lluvias en varias regiones de Colombia, justamente donde nacen las fuentes que alimentan los acueductos y los embalses. En el caso de EPM, las quebradas y ríos que abastecen directamente 8 de sus 13 plantas de potabilización han visto disminuir sus caudales, aunque hoy muchas cuentan con respaldo gracias a interconexiones y obras realizadas en los últimos años.

A pesar de estas mejoras, la demanda de agua potable en el sistema de la empresa aumentó recientemente en 160 litros por segundo, equivalente al consumo de cerca de 107.000 personas, justo cuando se proyecta menos lluvia para los próximos meses.

En energía, EPM aporta alrededor del 33% de la generación eléctrica de Colombia con un portafolio que combina grandes hidroeléctricas, un parque solar y una central termoeléctrica. A 22 de julio de 2026, sus embalses se encontraban al 84,2% de su capacidad —por encima del promedio nacional del 78,8%—, lo que muestra un esfuerzo por cuidar las reservas de agua de cara a un periodo seco prolongado. Hidroituango, con cuatro unidades en operación, aporta unos 1.200 MW, cerca del 10% de la demanda nacional, fortaleciendo la seguridad energética del país.

En gas natural, Colombia vive una transición por la disminución progresiva de reservas y producción interna, lo que obliga a complementar el abastecimiento con gas importado para respaldar la generación térmica cuando los embalses bajan. EPM ha diversificado sus fuentes con contratos en el mercado mayorista y el uso de la planta de regasificación SPEC, en Cartagena, que permite acceder a gas natural licuado cuando el sistema lo requiere.

Ahorrar como acto de amor y solidaridad

La OMM insiste en que El Niño no se puede evitar, pero sí es posible reducir sus impactos si nos preparamos a tiempo y de forma coordinada: gobiernos, empresas y ciudadanía. El IDEAM advierte que el periodo más crítico podría darse entre finales de 2026 y comienzos de 2027, cuando además coincide la temporada seca en buena parte del país.

Ahorrar agua, energía y gas se convierte entonces en un acto de amor por la vida: por tu bienestar, por tu familia, por quienes viven en zonas rurales o barrios vulnerables, por los ecosistemas que dependen de esas mismas fuentes. Cada ducha más corta, cada luz apagada, cada olla tapada es una forma silenciosa de decir “me importa lo que nos pasa a todos”.

Pequeños gestos para cuidar lo que nos cuida

Puedes empezar hoy, sin que tu calidad de vida se vea afectada. Algunas acciones concretas que recomiendan las autoridades y que EPM refuerza en su llamado son:

  • Reducir el tiempo bajo la ducha y cerrar la llave mientras te enjabonas o te cepillas los dientes.
  • Reparar fugas en sanitarios y grifos: una gotera constante puede desperdiciar miles de litros al mes.
  • Usar la lavadora solo con carga completa, en ciclos cortos o ecológicos.
  • Reutilizar el agua de lavado para limpiar pisos o regar plantas (mejor si son nativas y de bajo consumo hídrico).
  • Aprovechar la luz natural, apagar luces en espacios vacíos y cambiar a bombillos LED.
  • Desconectar cargadores y equipos en modo “stand by”.
  • Cocinar con tapas, planear las comidas para optimizar el uso de gas y evitar abrir el horno innecesariamente.

Quizá parezcan gestos pequeños, pero en conjunto pueden aliviar un sistema en el que, como se mencionó en la rueda de prensa, la demanda ya supera en varios momentos la capacidad de oferta, en un país donde la red eléctrica y los grandes proyectos se han quedado cortos frente al ritmo de crecimiento.

“Juntos somos más fuertes que el fenómeno de El Niño”

El gerente general de EPM, John Maya Salazar, afirmó que la empresa hará todo lo que esté a su alcance para garantizar la prestación de los servicios y prepararse frente a un posible fenómeno de El Niño, pero recalcó que este reto solo puede afrontarse si se trabaja en conjunto. De ahí nace el mensaje de la campaña: “Juntos somos más fuertes que el fenómeno de El Niño”.

Los organismos internacionales como la OMM y Naciones Unidas también llaman a ver estos eventos no solo como amenazas, sino como oportunidades para acelerar cambios que ya son urgentes: consumo responsable, transición energética, cuidado del agua y protección de los ecosistemas.

En Heterodiversa estamos convencidas de que cada ser es un mundo distinto, en permanente evolución, capaz de transformarse a través del amor y la espiritualidad. Frente a El Niño, esa transformación empieza en pequeños gestos cotidianos. No se trata de vivir con miedo, sino de decidir conscientemente cómo quieres relacionarte con los recursos naturales que te sostienen.

Tal vez no puedas enfriar el océano Pacífico, pero sí puedes elegir cómo usas el agua que llega a tu ducha, la energía que ilumina tu casa y el gas que calienta tu comida. Y, cuando millones de personas tomamos las decisiones adecuadas, la naturaleza siente que no está sola.

El mejor momento para empezar a cuidarnos es hoy