Dios no te manda nada que no seas capaz de soportar

Hay un refrán muy conocido que dice: «Dios no te manda nada que no seas capaz de soportar». Este dicho, traducido a nuestra realidad significa que todo lo que vivimos, lo que llega a nuestras vidas, lo que se va, nuestros retos, experiencias, etc. son perfectas. Aún las peores circunstancias, siempre se convierten en aprendizajes que nos fortalecen en nuestro proceso evolutivo.

A propósito de esto, Voy a contarte una historia. Resulta que hasta hace unos cinco o seis años, mi madre, llevaba una vida normal. Pero después de la pandemia comenzó a deteriorarse de una manera acelerada y muy extraña: perdía el equilibrio con facilidad, se caía con cierta frecuencia y le costaba sentarse y pararse. Los médicos que la vieron en ese momento, dijeron que ese deterioro era «normal» por su edad. Según ellos era una especie de demencia, que en el caso de mi mamá se manifestaba con esos síntomas.

Hasta aquí todo parecía «normal», pues los médicos son los que saben. Sin embargo, no se si fue por la complejidad de los diagnósticos, la negligencia de los médicos o producto de nuestro imperfecto sistema de salud (productivo para las empresas del sector, pero miserable para los pacientes), solo hasta diciembre del año pasado supimos que el deterioro de mi madre de debía a la enfermedad de Parkinson. Con un ingrediente adicional, su caso es atípico y no se manifiesta con movimientos involuntarios, sino con rigidez.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico y progresivo que afecta sobre todo al movimiento, pero también al sueño, el ánimo, el pensamiento y muchas funciones automáticas del cuerpo. No tiene cura, pero existen tratamientos, terapias de rehabilitación, cambios en el estilo de vida y avances científicos que permiten vivir mejor y durante muchos años con esta enfermedad.

Es una condición del cerebro en la que se van dañando poco a poco ciertas neuronas encargadas de coordinar el movimiento y otras funciones. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo, y su prevalencia se ha duplicado en los últimos 25 años.

A nivel clínico se reconoce por síntomas motores como temblor, lentitud de movimientos, rigidez muscular y problemas de equilibrio, que suelen comenzar de forma gradual, muchas veces en un solo lado del cuerpo. Con el tiempo pueden aparecer también síntomas no motores, como trastornos del sueño, depresión, estreñimiento, dolor o alteraciones cognitivas.

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Mi experiencia con el Parkinson

Esta enfermedad, ha sido una experiencia tremenda para todos en la familia. Para mi mamá porque siempre fue independiente, activa, animada. Para nosotros porque además del impacto emocional de verla cada vez, más deteriorada, su cuidado exige una atención especial y eso ha modificado nuestra vida radicalmente. Ella y mi padre, que sufre de Alzheimer, deben estar acompañados las 24 horas del día.

Debo confesar que al principio estaba resistente a aceptar este nueva situación. Pero con el tiempo he ido entendiendo y abrazando esta nueva realidad, con sus altos y bajos. Y como lo he pensado y lo he dicho siempre: nada es imposible cuando hay amor.

Lo cierto que mis viejos están bien. Están en su casa, acompañados por la familia y una maravillosa cuidadora que está pendiente del más mínimo detalle para que siempre estén bien. Nada les ha faltado y en cuanto a sus tratamientos, cuando la EPS no cuenta con los medicamentos o no los ha autorizado hemos podido comprarlos. Tal como lo dije al principio, «»Dios no te manda nada que no seas capaz de soportar».

Simposio “La alegría, como motor de vida”: ciencia y esperanza en Medellín

La semana pasada, recibí una información que a mi juicio, «me cayó como anillo al dedo»: el 10 de abril Medellín será escenario del Simposio “La alegría, como motor de vida”, organizado por Fundalianza y el Grupo de Neurociencias de Antioquia. un espacio que encarna una mirada integral y esperanzadora de esta enfermedad. Este encuentro se realizará de 8:00 a. m. a 1:00 p. m., en la Sede de Investigación Universitaria (SIU) de la Universidad de Antioquia, en el marco del Día Mundial del Parkinson.

Se trata de un evento académico y humano que reunirá a pacientes, cuidadores y profesionales de la salud para ofrecer herramientas actualizadas sobre el manejo de la enfermedad, con énfasis en calidad de vida, comunidad y bienestar emocional. El panel de expertos incluye al Dr. David Aguillón, quien abordará las generalidades médicas del Parkinson; a la Dra. Clara Mónica Uribe Pérez, que profundizará en el rol de la fonoaudiología; a la especialista en bienestar Claudia Martínez, con estrategias para acompañarse mutuamente; y al gestor cultural Juan Luis Mejía, con una reflexión inspiradora sobre la alegría como factor protector en la salud emocional.

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El simposio incorpora además arte y música como ejes de sanación simbólica: habrá una exposición de pinturas “La Vida en Arte”, de Ángela Mejía, fundadora y paciente de la fundación, y un cierre musical a cargo de la cantante Delcy Janeth Estrada y el pianista Diego Alonso Salazar, pensado para “elevar la vibración” de los asistentes. La participación es gratuita, con inscripción previa para garantizar el cupo y la logística del refrigerio, y está abierta a todas las personas interesadas en transformar su relación con la enfermedad desde la información, la sensibilidad y la esperanza.