Suicidio en Colombia: escuchar el dolor y abrir caminos de ayuda

Hablar de suicidio nos exige comprender el sufrimiento sin convertirlo en espectáculo; reconocer su gravedad sin presentar la muerte como inevitable; y recordar que sobrevivir puede abrir un proceso de recuperación, atención profesional y reconstrucción de vínculos, aunque cada recorrido sea distinto. Suicidio en Colombia: escuchar el dolor y abrir caminos de ayuda.

Caro es una joven muy hermosa, con apenas 32 años que sobrevivió al suicidio y hoy comparte públicamente su historia y algunas herramientas que le han ayudado a atravesar momentos de profunda oscuridad emocional. Su experiencia es el punto de partida de una conversación que descubre la vulnerabilidad del ser humano y nos muestra que siempre hay salidas para los momentos más difíciles.

Una historia que se repite con más frecuencia de la que imaginas

Voy a comenzar con algunas cifras que nos muestran la dimensión de este problma. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2024, Colombia registró 3.066 muertes por suicidio, mientras que en 2023 la cifra fue de 3.301 casos. Esto significa que en un año la tasa nacional pasó de 6,3 a 5,8 muertes por cada 100.000 habitantes. Si bien el descenso de un año a otro es importante, no disminuye nuestra preocupación ni minimiza la necesidad de fortalecer la prevención y la atención.

Y es que hay un asunto más dramático. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Salud (INS), el 80,3% de las muertes por suicidio de 2024 correspondió a hombres; y el 49,4% ocurrió entre los 15 y los 44 años.

Ahora bien, para entender las siguientes cifras es importante diferenciar los episodios de las personas. ¿Por qué? Porque alguien puede presentar más de un intento de suicidio durante un año. Además, no todos los casos son identificados y notificados; lo que implica una problemática más dificil de controlar.

Para 2025, el INS analizó 39.139 episodios o intentos reportados al Sistema de Vigilancia en Salud Pública. De ellos, 39.106 ocurrieron en Colombia y 33 en el exterior. El total analizado fue ligeramente superior a los 38.769 episodios de 2024, pero inferior a los 40.850 de 2023.

Lee también Carta de Paul

Una crisis no tiene una sola causa

Una ruptura, una pérdida o una dificultad económica no explican, por sí solas, una conducta suicida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que pueden interactuar factores psicológicos, biológicos, sociales, culturales y ambientales. La violencia, el aislamiento, el consumo de sustancias sicoactivas, el dolor crónico y algunos trastornos mentales están asociados al riesgo, sin determinar inevitablemente un desenlace.

Por eso, tampoco es responsable reducir la experiencia de Caro, nuestra invitada, a una explicación sencilla y determinante. Su testimonio permite explorar cómo vivió aquel periodo y qué herramientas reconoce hoy como importantes y pueden ayudar a una persona en una crisis.

Caminos de protección

La prevención necesita respuestas que vayan más allá de pedirle a alguien que “sea fuerte”. La OMS recomienda fortalecer habilidades socioemocionales, identificar y evaluar tempranamente a quienes presentan conductas suicidas, brindar atención y mantener seguimiento. La conexión con personas de confianza y con servicios de salud puede formar parte de ese cuidado.

Un mensaje como “no estoy bien y necesito compañía” puede ser definitivo en un momento determinado. Acompañar implica escuchar sin juzgar, no minimizar el dolor y facilitar la atención profesional. Las herramientas cotidianas pueden complementar ese apoyo, pero no sustituir la evaluación de especialistas en salud, cuando existe riesgo.

En el siguiente episodio de Heterodiversa contamos la historia de Caro, una joven hermosa, inteligente, empática que logró sobrevivir a la noche mas oscura de su alma y hoy comparte su experiencia para ayudarnos a comprender mejor y darnos pistas de cómo acompañar a alguien que sufre.

Si atraviesas una crisis, no tienes que esperar a sentirte peor para pedir ayuda. En Colombia, la Línea 106 ofrece escucha, apoyo inicial y orientación profesional gratuita y confidencial, 24 horas. Si sientes que podrías hacerte daño de forma inmediata, busca compañía o acude a urgencias: la orientación telefónica no reemplaza la atención de emergencia. Hay posibilidades de recuperación y no necesitas recorrerlas en soledad.