Cuando una tragedia nos revuelca la vida: ¿pueden las dificultades ayudarnos a evolucionar?

Una tragedia, una enfermedad, un conflicto que vuelve con distinto rostro. En momentos así surge la pregunta ¿por qué a mi? Durante su conversación con Heterodiversa, Fernando Pérez Cardona nos explica, a través de las leyes que rigen el orden del cosmos y la experiencia humana, por qué los sucesos difíciles que ocurren en el universo son perfectos y necesarios. Cuando una tragedia nos revuelca la vida: ¿pueden las dificultades ayudarnos a evolucionar?

¿De qué leyes hablamos?

En el esoterismo occidental suelen asociarse con El Kybalión, obra publicada en 1908 bajo la firma “Tres Iniciados” y atribuida por la investigación histórica a William Walker Atkinson, autor vinculado al Nuevo Pensamiento. Este libro recopila y expone los principios de la tradición hermética atribuidos al sabio egipcio Hermes Trismegisto. Sus siete principios —mentalismo, correspondencia, vibración, polaridad, ritmo, causa y efecto, y género— no son idénticos a los expuestos en la entrevista.

El esquema presentado por Fernando propone una clasificación espiritual que incluye las leyes del Amor, la Manifestación, la Polaridad, la Evolución, la Correspondencia, la Armonía y la Naturaleza. Dentro de esta cosmovisión, las tres primeras serían leyes “superiores”, vinculadas con la creación; las tres últimas, “inferiores”, relacionadas con la experiencia y la comprensión; y la Evolución actuaría como puente pedagógico entre ambas.

Ley del Amor

Es la ley suprema y representa la sabiduría absoluta. Contiene la información que da origen a la creación del Universo y permite la comprensión de todo lo que sucede. Su propósito es que la consciencia inocente codifique la información universal para liberarse del sufrimiento y alcanzar un estado permanente de paz, gozo y servicio incondicional.

Ley de Manifestación

Permite que la información preexistente e inmanifestada se exprese en la realidad material y en todas las dimensiones. Es el origen de todo pensamiento, idea, palabra y obra; su propósito es hacer posible que los procesos creativos se traduzcan en formas o experiencias concretas.

Ley de Polaridad

Rige la interacción y atracción de los opuestos complementarios (como el principio masculino/emisor y el femenino/receptor). Genera el movimiento, el dinamismo y la diversidad en la materia, haciendo posible que ocurra la creación y que los seres humanos tengan las interacciones necesarias para adquirir comprensión

Ley de Evolución

Rige la pedagogía de la creación a través de la confrontación de opuestos y el enfrentamiento con las dificultades. Su propósito es permitir el desarrollo de la consciencia haciéndonos verificar qué es lo falso o ineficiente, de modo que podamos transformar la ignorancia en sabiduría y ascender a niveles de mayor satisfacción.

Ley de Correspondencia

Determina la distribución exacta de tiempo, espacio, lugar, acción y función para cada ser vivo. Su propósito es ubicar a cada persona en las circunstancias específicas (lugar, relaciones, dificultades) que necesita para su aprendizaje (su destino) y para servir (su misión), garantizando que a nadie le suceda nada que no le corresponda.

Ley de Armonía

Es la ley de sincronización que busca el equilibrio y el funcionamiento coordinado de todo cuanto existe y convive. Regula los ritmos, ciclos y espacios para evitar el caos. Se expresa en las relaciones humanas mediante la técnica del respeto, la aceptación y la flexibilidad, generando satisfacción y paz.

Ley de la Naturaleza

Rige el plano denso de la materia y establece la estructura fundamental de los cuerpos físicos de las especies. Su propósito es mantener la salud, la vida y el equilibrio biológico en el mundo material a través del instinto (generar la vida, mantenerla y defenderla).

Estas siete Leyes Universales constituyen un marco inmutable que organiza la creación, administración y comprensión del Universo. Mientras que las tres leyes superiores rigen los procesos creativos y la sabiduría divina, las cuatro leyes inferiores operan como un diseño pedagógico en la Tierra donde el aprendizaje a través de las dificultades permite transformar la ignorancia en sabiduría.

De este modo, comprender y cumplir voluntariamente este orden perfecto en lugar de resistirse a él permite liberarse del sufrimiento y alcanzar un estado de felicidad, paz interior y servicio incondicional. Fernando propone actuar con amor, paz, servicio y conciencia.

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Para ampliar esta mirada y conocer sus matices en voz del invitado, mira la entrevista completa con Fernando Pérez Cardona en YouTube.