Cómo viven esta semana judíos, musulmanes y cristianos

Esta semana, mientras el mundo cristiano celebra la Semana Santa, el judaísmo inicia su pascua (Pésaj) el 1 de abril, recordando la liberación de Egipto. Aunque el Ramadán islámico concluyó en marzo, estas festividades primaverales de las religiones abrahámicas invitan a explorar sus rituales compartidos y divergentes, arraigados en la narrativa del sacrificio, la libertad y la renovación espiritual. Conoce cómo viven esta semana judíos, musulmanes y cristianos.

Semana Santa cristiana: pasión, muerte y resurrección

La Semana Santa, que comenzó el 29 de marzo y finaliza el 5 de abril, conmemora los últimos días de Jesús, desde su entrada triunfal en Jerusalén hasta su crucifixión, muerte y resurrección. Dentro de los rituales más importantes se cuentan el Domingo de Ramos con la bendición de palmas; el Jueves Santo con el lavado de pies y la Eucaristía (Última Cena); el Viernes Santo de ayuno y Vía Crucis; y la Vigilia Pascual del Sábado Santo, donde se enciende el Cirio Pascual simbolizando la luz de Cristo resucitado.

Históricamente, estas prácticas se consolidaron en el siglo IV y tuvieron algunas reformas litúrgicas, como las de Pío XII en 1955, enfatizando el drama pascual. Simbólicamente, la cruz representa redención del pecado, y el huevo Pascual evoca una nueva vida y conecta con las raíces judías.

Pésaj judío: la noche de la liberación

La pascua judía (Pésaj) comienza con el atardecer del 1 de abril, dura siete u ocho días y conmemora el Éxodo de Egipto. El ritual central es el Séder, una cena que se realiza en 15 pasos. los principales son: la bendición (Kadesh), la lectura de la Hagadá (guía escrita que narra la historia del Éxodo y orienta la ceremonia), el relato de la historia (Maggid ), comer Matzá (pan ácimo) y Maror (hierbas amargas), y finaliza con los himnos de alabanza (el Hallel). Durante estas festividades está prohibido el consumo de jametz (levadura).

Lee también Judíos, cristianos y musulmanes tenemos el mismo origen

Ramadán islámico: reflexión y comunión

El Ramadán islámico, comenzó el 18 de febrero y terminó el 19 de marzo. Es el mes del ayuno diario desde el alba hasta el ocaso, conmemorando la revelación del Corán a Mahoma. Los rituales islámicos incluyen una comida antes del amanecer (sahur), las oraciones Taraweeh nocturnas, una lectura coránica intensiva y termina con la Fiesta de la Ruptura del Ayuno (Eid al-Fitr).

Aunque el Ramadán no coincide siempre con la Semana Santa cristiana y la Pascua judía (históricamente, sigue el calendario lunar cambiando anualmente), su énfasis en la conciencia divina (taqwa), la caridad y la abstinencia de pecados, coincide con temas abrahámicos de purificación.

Similitudes y diferencias

Las tres religiones emergen del judaísmo antiguo son monoteístas, promueven principios morales de justicia y narrativas de éxodo o profecía. Las diferencias radican en la cristología (Jesús como Mesías) versus espera mesiánica judía, y Mahoma como profeta del islam.

Lee también El poder de la oración

Pese a sus divergencias, exaltan valores universales de sacrificio, libertad espiritual y comunidad. En un mundo polarizado, su estudio fomenta el diálogo intercultural, que nos recuerda que la primavera simboliza el renacimiento colectivo más allá del dogma. Este hilo común invita a reflexionar sobre la unidad en la diversidad espiritual de judíos, musulmanes y cristianos.